jueves, 13 de diciembre de 2007

La legislatura vergonzosa

Tiempos de Nigromante
de Arturo Rueda

artrueda@laquintacolumna.com.mx

 

 

 Adiós, Legislatura vergonzosa

 

 Dicta el lugar común que el torero no logra conectar con la plaza ni hacer una buena faena, se va sin pena ni gloria. Los diputados locales de la LVI Legislatura, en su caso, se van con mucha pena y sin nada de gloria. El simple contraste entre su ambiciosa Agenda Legislativa de origen, allá por el 2005, y el triste papel de comparsas del marinismo que acabaron jugando, les otorga un lugar irrelevante en sus contribuciones para Puebla, pero relevante por el sometimiento evidente del Poder Legislativo al Ejecutivo, dada la mayoría aplastante del tricolor que, sin embargo, sufrió convulsiones como nunca. Y es que si un hecho marca a la LV Legislatura es la ruptura de Rafael Moreno Valle con el PRI cuando fungía de hecho como coordinador de su fracción y presidente de la Gran Comisión, secundada por legisladores afines al proyecto de Elba Esther Gordillo y el Panal.

 

¿Dónde quedaron las ambiciosas metas de la Quincuagésima Sexta Legislatura? ¿La nueva Constitución para la entidad? ¿La Ley del Servicio Civil de Carrera? ¿El Tribunal de lo Contencioso-Administrativo? ¿La actualización del Código Penal? ¿La Ley para Operaciones Electrónicas e Internet? ¿Las nuevas regulaciones de Deuda Pública y Obra Pública? ¿La nueva regulación para concesiones del transporte público? Tantos y tantos temas a los que buscaban entrarle. Es claro por qué Pericles Olivares y compañía se van sin gloria.

 

Y la pena, la tanta pena, es provocada por el indigno sometimiento de su posición como legisladores a los intereses y excesos del gobernador. Porque si en algo fue pródiga la Legislatura -que afortunadamente se va al desempleo- fue en doblegar y envilecer a las instituciones encargadas del contrapeso y la rendición de cuentas. El recuento es extenso. Desde el nombramiento del nefasto Cándido Flores Mendoza como ombudsman local, después de que fue a pedir la bendición a Casa Aguayo, pasando por las múltiples designaciones que sirvieron a los intereses del establishment: magistrados y consejeros electorales, titular del Órgano Superior de Fiscalización, magistrados del Tribunal Superior de Justicia, comisionado de Acceso a la Información Pública. Todos ellos con un denominador común: el lacayismo profesional al gobernador. Empleados serviles, en lugar de contrapesos democráticos.

 

La Legislatura, además, se caracterizó por el constante pleito interno al interior de las fracciones. En el PRI, de inicio, Moreno Valle se dio con todo contra Fernando Morales y Pericles Olivares. Las mujeres del tricolor se odiaron desde el primer día, específicamente Nancy de la Sierra y Norma Sánchez Valencia. El transfuguismo, además, apareció por primera vez en el Congreso local: junto a Moreno Valle, Lety Jasso y Hugo Alejo, constituyendo en la forma un grupo independiente que en los hechos representaba los intereses del PANAL, un partido que no contendió en el 2004. Héctor Alonso, por si fuera poco, cambió de camiseta dos veces: la primera vez dejo al tricolor para irse a Convergencia, dejando al Niño Naranja para ir a dar con los independientes panalistas.

 

La fracción tricolor es insalvable, pero la oposición fue totalmente condenable por blandita. El panismo, de 10 diputados sólo tuvo dos –Raymundo García y Víctor León Castañeda- pero en los hechos acabó convalidando todos los excesos del marinismo, fundamentalmente el endeudamiento exponencial y las cuentas públicas, así como los presupuestos estatales en los que apenas negociaron migajas. La chiquillada se entregó al marinismo desde el primer día, y sus quejas se quedaron en las palabras pero nunca se reflejaron en las votaciones.

 

¿Deja algo para la historia la Legislatura que se va? Por mucho, tres momentos. La ruptura de Moreno Valle con el tricolor. El turismo legislativo a Cancún para testificar la unción de Pericles Olivares en frente de la fantasmal e inútil Conferencia de Legisladores. Y sí, el amor parlamentario de Nancy de la Sierra y el Niño Naranja que culminó en boda y bautizo. Todo eso y nada más. Puras vergüenzas.

 

Termino con advertencia: si la LVI Legislatura fue vergonzosa, la próxima no promete nada mejor.

 

 

*** Variaciones sobre el Evo Morales de aquí cerquita, ahora por Don Juan Columna. “En su muy leída columna, correspondiente al  día miércoles 12 de los corrientes, hace Usted referencia a la venalidad practicada y protegida por  Javier García Ramírez, responsable de toda la obra pública en el Gobierno del Estado de la administración actual que preside el Lic.  Mario Marín Torres, a este respecto permítame hacer una adición complementaria:

 

“Es innegable que la corrupción, principalmente en obra pública, ha campeado en el quehacer público de la actual administración, tanto en sobrefacturación, disminución de la calidad de obra, presentación a destiempo ante el ORFISE o simplemente por una cuota ad valorem por adjudicación. Los resultados son tangibles y evidentes, las obras no cumplen los períodos de vida útil mínima, las adjudicaciones son directas o arregladas, el padrón de proveedores es oligopólico y nuevas magnas  obras (como el Centro Expositor) son subrepticiamente concedidas, aparte del enriquecimiento ostensible del funcionario en referencia, de su equipo de trabajo y de sus contratistas, sin el más elemental recato.

 

“Es incuestionable, igualmente, la protección del titular del poder ejecutivo hacia García Ramírez, así como al Secretario de Finanzas Gerardo Pérez Salazar, quienes en conjunto conforman un poderoso triunvirato, quienes utilizando una ruta crítica de; Secretaría de Finanzas, García Ramírez y Casa de Bolsa Vector, donde como sabemos, es uno de los lugares más eficientes para el blanqueo del dinero, dado que el manejo de fondos se canaliza hacia la compra de acciones, que pueden ser nominativas o al portador, lo que les concede la gracia del anonimato.

 

“Si proyectamos el futuro político de los mencionados funcionarios, no dudaremos que, tanto Pérez Salazar como García Ramírez, sean ungidos como candidatos plurinominales  a diputados en el 2009, como una extensión de la vieja práctica priista de otorgar fuero constitucional a quienes han "manejado" recursos públicos, como son los casos de ex tesoreros municipales, secretarios de finanzas u "operadores" de facto, como García Ramírez.

 

“Señor Rueda; "Nuestros impuestos están trabajando".

 

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